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Modulos Educativos IFRS-SME
2010/01/20

La Fundación IASC ha desarrollado 35 módulos de formación - uno para cada sección de las IFRS(NIIF) para las SME(PYME). Los módulos se pueden bajar sin costo alguno del sitio de la IASB. Descargar Material

Comparacion IFRS - SME y U.S. GAAP en formato Wiki
2010/01/20

El propósito de este Wiki es proporcionar una comparación completa y detallada de de Información Financiera para Pequeñas y Medianas Entidades ( IFRS SME;) de la IASB con los requisitos correspondientes de los principios contables generalmente aceptados Estados Unidos ( U.S GAAP). Visitar sitio

viernes, 25 de diciembre de 2009

Una pregunta para discutir sobre 1314(¿Adopción IFRS?) ¿Qué es lo malo de las IFRS?

Donde esta lo malo de las IFRS? Quizás lo malo está en que son emitidas desde Londres. Posiblemente su maldad está en las ideas incluidas en ellas, inspiradas desde USA. O sencillamente la maldad se apoderó de ellas por su adopción en la Unión Europea. Otros podrían opinar que la devoción de sus servicios al mercado de capital es el foco de la inspiración maligna de los IFRS. Otros colegas de pensamiento claro delimitan la maldad que envuelve a las IFRS por haber sido inspiradas dentro del capitalismo.
La oposición per se de todo lo que suene a utilización de IFRS preocupa a algunas mentes racionales. Así mismo, preocupa el nivel de pasión y emocionalidad con que se cargan los discursos de reconocidos líderes gremiales de la profesión contable, aun cuando se mimeticen en jocosidades e ironías. A pesar de que se expresa el apoyo a la globalización de la normatividad contable, podemos leer argumentos que apoyan la no permisividad de opinión a las personas por sus circunstancias laborales (trabaja para tal firma internacional) o sus circunstancias profesionales (critico, problematizador… etc.) o personales (locuaz, intenso, conflictivo, irreverente… etc.). Más aún, lucrar de las necesidades de armonización eterna de los nichos de contrato contable mientras se es opositor por convicción ideológica o filosófica de las normas internacionales es más preocupante.

¿Que se podría mover detrás de la oposición eterna a la globalización de la normatividad contable? Pensando racionalmente podríamos decir que hay varias posibilidades para esta oposición. Una sería el convencimiento personal que lo que se tiene o propone es mejor que cualquier norma o parte de ella. Otra posibilidad sería la defensa de alguna estrategia de negocio hacia el establecimiento de una alternativa a las normas internacionales. Y una que se me ocurre más preocupante, es la estrategia de oposición como una forma de lucha para llegar al poder político.

Desde hace algún tiempo se ha venido retando a la profesión contable colombiana para que asuma una discusión desde todos los matices, pero concentrándonos en una metodología principio por principio, norma por norma y regla por regla. Hasta hoy, eso no ha sido posible porque lo líderes con micrófonos, cámara y páginas Web, han privilegiado el "estado de opinión" formado por alertas constantes de amenazas contra la integridad de la profesión contable. Claro está que hay otros líderes que se mueven dentro de las contrataciones estatales, pero insertando párrafos claramente opositores a las intenciones del gobierno, en los profusos escritos de objetivos (intensiones) armonizantes.

A pesar de que discernir sobre lo malo o lo bueno de las IFRS para hallar consenso es utópico, podríamos conseguir mejores resultados si la discusión fuese de participación amplia e incluyente. Nadie tiene la verdad revelada, ni se puede ostentar de tenerla cuando la escondemos dentro de una producción normativa contratada. Más aun, el racionalismo no debe esconderse atemorizado por el poder político que siempre se esconde detrás de cualquier intento de dogmatismo disfrazado de doctrina.

Quizás sea malo un marco conceptual, que de alguna manera permeó a nuestros reglamentos contables. Quizás sea malo que la mayoría de nuestra profesión contable haya sido formada y actualizada en el respeto a este marco conceptual. Pero lo bueno es que este marco es aplicado en Colombia todos los días de la A a la Z.

Quizás lo malo sea que la profesión contable aceptó exabruptos legislativos y reglamentarios donde se confunde contabilidad con información financiera, donde se emplea divinamente mal o se confunden términos como reconocimiento y revelación; medición y valuación. En este mismo contexto se han aceptado la creación de elementos de los estados financieros nuevos como Costos y Corrección Monetaria; y no nos ruborizamos cuando se nos impide decir "llevar a gastos los costos" porque parece sacrilegio.

Quizás lo malo sea que tuvimos que crear una contabilidad distinta por "ser una contabilidad distinta", creando lo que primero llamamos contabilidad gubernamental para después rebautizarla como contabilidad pública. Juzguemos por malo o por bueno que se esté creando o se hayan creado a la sombra de esta potestad de la Contaduría General de la Nación unos principios, normas, reglas que compitan con las producidas por entes especializados internacionales. Pero sobre todo juzguemos por malo o por bueno si el costo de producción de estas normatividades y el riesgo de inclusión del sesgo político e ideológico de los contratistas sean los dos muy alto.

Quién sabe si es malo que hayamos permitido a las Superintendencia exagerar su potestad legal de regulación contable cuando también producen principios, normas, reglas, con ocasión de la emisión de los Planes Únicos de Cuentas (PUCs).

De pronto lo malo está en que nunca como ahora se había intentado jerarquizar la potestad de emitir norma contables a partir de la autoridad suprema del gobierno para emitir reglamentos y del poder constitucional conforme a la ley del Contador General de la Nación para autorregularse.

El gobierno propone empezar con un normograma que nos permita a todos centrarnos en la dimensión de la colaboración y armonización entre los entes reguladores de la cadena de suministro de la información financiera. Propone también el gobierno hacer un gran inventario de normas, una discusión académica y activar el mecanismo para garantizar la calidad de la regulación y de su debido proceso.

El gobierno acepta el reto de convergencia hacia un único conjunto de normas de alta calidad y de aceptación mundial lanzado desde el G20. Esta estrategia del gobierno implica aceptar la existencia de fuerzas convergentes con afán regulativo global. Esta aceptación implica desestimular las intenciones de creación de normas propias, para entrar en un proceso de discusión liderado por un Consejo Técnico de alto impacto hacia la aceptación de la IFRS-IAS vía endoso, similar al proceso dela unión europea.

El proceso de aceptación vía endoso implica un ciclo de estudio técnico y un ciclo de estudio de conveniencia nacional. Para lograr este objetivo el gobierno propone la creación de unas instancias regulativas independientes del ente normalizador técnico, pero también propone un proceso de discusión nacional para buscar soluciones alternativas a la regulación de adopción plena de normas.

Por otra parte la profesión contable colombiana —amplia conocedora del marco conceptual de la IASB y de la enumeración de normas contable y de información financiera emitidas— ha comenzado a moverse hacia la comprensión de las normas más impactantes en la práctica profesional. Emisión de estados financieros y aplicación por primera vez son normas bastante citadas. No menos frecuentes son las lecturas críticas y trabajos de investigación y experiencia sobre reconocimiento de ingresos. Las normas de inventarios y propiedad, planta y equipos son de frecuente enunciación también, así como las de reconocimiento de pasivos.

Es evidente que la discusión alrededor de las normas que incluyen como importante las reglas para aplicar valor razonable, no han encontrado mucha fanaticada, más que todo por lo exiguo de nuestro mercado de capital.

Otra cosa es la discusión política e ideológica alrededor de la figura de la revisoría fiscal y de la defensa de una doctrina contable que hunde sus raíces en la defensa subjetiva de lo nacional, claramente contrario a los quereres gubernamentales de la "confianza inversionista".

Una cosa es reconocer las perversas actuaciones de la banca internacional, otra cosa es satanizar por malas a la IFRS, y contrarias a los intereses nacionales y otra cosa es desconocer la gran presión de los políticos que ayudan a la banca internacional que abogan por reglas contables condescendientes con sus ciclos de baja.

La profesión contable colombiana ya está dejando de mirar todas las perversidades y "malignidades" de las IFRS por "lo sucedido en Enron, Worldcom y otros escándalos contables". Esta profesión contable ya está llegando a la invitación a discutir principio por principio, norma por norma y regla por regla. Esta profesión contable colombiana ya está sensibilizada hacia lo epistémico, lo lógico-deductivo, lo hermenéutico. ¿Pero qué es lo malo de las IFRS? ¿En que nos afecta negativamente? ¡De a uno por favor! 

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